Al menos siete personas han muerto y más de veinte han resultado heridas en ataques rusos contra las regiones ucranianas de Zaporiyia y Járkov, según informes de autoridades locales y medios de comunicación. El gobernador de Zaporiyia reporta cinco fallecidos y diez heridos, con la posibilidad de que haya más víctimas bajo los escombros tras nueve ataques con misiles. En Járkov, dos personas murieron y trece resultaron heridas, incluyendo cuatro niños, debido a ataques con drones y bombas contra edificios residenciales. El presidente Zelensky advirtió sobre la inminencia de nuevos ataques rusos a gran escala. En respuesta, Ucrania llevó a cabo ataques contra instalaciones de petróleo y gas en Crimea ocupada, así como contra trece instalaciones militares rusas y un puente. El Ministerio de Defensa ruso afirma haber interceptado 177 drones, incluyendo dos dirigidos a Moscú, aunque no se han reportado daños.