Al menos seis personas han muerto y varias han resultado heridas en recientes ataques rusos contra las ciudades ucranianas de Zaporizhia y Járkov. Los ataques, que se intensificaron en las últimas horas, han causado daños significativos a infraestructuras civiles. Las autoridades ucranianas han condenado los bombardeos, calificándolos de actos de terrorismo. Equipos de rescate trabajan en la búsqueda de supervivientes entre los escombros. La situación humanitaria en ambas ciudades es crítica, con hospitales saturados y escasez de suministros básicos. Estos ataques se producen en un contexto de escalada del conflicto en el este de Ucrania.
