Un nuevo ataque masivo ruso contra Kiev ha dejado al menos cuatro muertos y treinta heridos. Los servicios de emergencia trabajaron en aproximadamente 50 puntos de la capital ucraniana, respondiendo a incendios que se desataron en casi todos los distritos de la ciudad. La magnitud del ataque sugiere un intento deliberado de dañar infraestructura crítica y aterrorizar a la población civil. Las autoridades ucranianas condenaron el ataque, calificándolo de acto de agresión indiscriminado. Se están recopilando pruebas de posibles crímenes de guerra. La situación en Kiev sigue siendo tensa y se esperan más ataques en el futuro cercano. La respuesta de las fuerzas de defensa ucranianas continúa activa.