En el día 1690 de la guerra entre Rusia y Ucrania, la ciudad de Zaporizhzhia sufrió un devastador ataque con cinco bombas rusas que causaron la muerte de 17 personas. Este incidente ocurre apenas un día después de que, en Estados Unidos, se autorizó a Rusia a enviar sus primeros 300.000 toneladas de diésel. Simultáneamente, la Unión Europea se prepara para anunciar el paquete de sanciones más amplio hasta la fecha, dirigido a la industria de defensa rusa. La decisión de Estados Unidos de flexibilizar las sanciones sobre el diésel ruso ha generado controversia en el contexto del conflicto en curso. El ataque en Zaporizhzhia subraya la continua violencia que enfrenta la población civil ucraniana. La Unión Europea busca intensificar la presión económica sobre Rusia a través de estas nuevas medidas restrictivas. Se espera que el paquete de sanciones de la UE impacte significativamente en la capacidad de Rusia para financiar y proseguir su ofensiva militar.