Al menos 17 personas han muerto en Ucrania tras los últimos ataques rusos con misiles y drones. Los ataques nocturnos, ya una constante este verano, incluyeron el impacto de un dron ruso sobre un vendedor ambulante en Jersón. Según Kiev, Ucrania no pudo interceptar ningún misil ruso durante el ataque. Las autoridades ucranianas denuncian que Rusia está "cazando" deliberadamente a civiles, utilizando pequeños drones para este fin. El presidente Zelenski condenó los ataques, describiéndolos como una "caza" contra la población civil. La situación refleja una escalada en la guerra y una creciente amenaza para los civiles ucranianos.