Las fuerzas rusas intensificaron los ataques en la región de Dnipropetrovsk el 11 de junio, perpetrando más de 40 bombardeos contra tres distritos. Los ataques resultaron en 12 heridos, entre ellos un niño, según fuentes locales. Los bombardeos causaron daños a infraestructuras civiles y residenciales en la zona. Equipos de emergencia continúan trabajando en la evaluación de los daños y en la asistencia a los afectados. Las autoridades han instado a la población a permanecer en refugios antiaéreos durante las alertas. Se investigan las circunstancias exactas de cada ataque y se documentan las posibles violaciones del derecho internacional humanitario. La situación en la región permanece tensa y volátil.