Ataques rusos en las regiones de Jersón y Zaporiyia, el 23 de junio, causaron la muerte de una mujer en la región de Zaporiyia y de un hombre en la ciudad de Jersón. Además, dos personas resultaron heridas en los ataques. Los bombardeos confirman la persistencia de la violencia en estas zonas del este de Ucrania. Las autoridades locales han iniciado investigaciones para determinar el alcance total de los daños y las posibles responsabilidades. Este incidente se suma a la creciente lista de víctimas civiles como resultado del conflicto en curso. La situación humanitaria en ambas regiones sigue siendo crítica, con acceso limitado a servicios básicos. Se espera que las operaciones de rescate y asistencia continúen en las próximas horas.