Un ataque ruso contra una playa en la región de Zaporizhzhia, Ucrania, ha resultado en heridas a tres niños durante la tarde del domingo. El incidente ocurrió en un área recreativa popular, a pesar de la continua guerra. El ataque dañó vehículos particulares y un restaurante cerrado en las cercanías. Las autoridades ucranianas han condenado el bombardeo, calificándolo de acto deliberado contra civiles. No se ha confirmado el tipo de armamento utilizado en el ataque. Este incidente subraya los riesgos que enfrentan los civiles en las zonas de conflicto en Ucrania, incluso durante los meses de verano.