Un guardia de seguridad de 33 años falleció tras un ataque ruso en la ciudad de Dnipro. El ataque causó daños significativos a negocios locales en la zona. Además del fallecimiento, el ataque provocó un incendio en una vivienda, complicando aún más la situación en Dnipro. Las autoridades ucranianas han condenado el ataque, describiéndolo como un acto de agresión indiscriminado contra civiles. Se están llevando a cabo labores de rescate y evaluación de los daños materiales en Dnipro. Este incidente se suma al creciente número de víctimas civiles reportadas desde el inicio de la invasión rusa. La seguridad en Dnipro sigue siendo una preocupación prioritaria para las autoridades locales.