Serghei Narîshkin, director del Servicio de Inteligencia Extranjera de Rusia (SVR), ha advertido sobre el riesgo palpable de una escalada del conflicto a gran escala en Eurasia. Calificó esta posibilidad como una "preocupación extrema", señalando la gravedad de la situación. Según reporta Meduza, citando a la agencia TASS, Narîshkin expresó que las tensiones existentes podrían desencadenar un conflicto de proporciones significativas. Esta declaración subraya la creciente inquietud de Moscú sobre la inestabilidad regional. La advertencia del jefe de espionaje ruso sugiere una evaluación pesimista de las perspectivas de seguridad en Eurasia. La amenaza de una escalada representa un desafío importante para la estabilidad geopolítica en la región.