Soldados del 143.º Regimiento de Fusileros Motorizados de la Guardia Rusa compartieron información sensible en un chat de Telegram durante casi un año. Los datos filtrados incluían listas de personal, órdenes de mando, enlaces a videoconferencias y credenciales de acceso. También se divulgaron transmisiones en vivo de drones. La negligencia fue expuesta por el canal de Telegram de habla rusa Astra. La brecha de seguridad compromete potencialmente operaciones militares y la seguridad del personal. La divulgación de estos datos plantea serias preguntas sobre la seguridad de las comunicaciones dentro del ejército ruso. Se desconoce el alcance total del daño causado por esta filtración.
