El lunes 28 de septiembre, Kiev fue blanco de ataques que impactaron una academia de ciencias y una clínica, resultando en la muerte de una mujer y heridas a seis personas. Durante la noche, las defensas antiaéreas de la capital ucraniana se activaron nuevamente ante la llegada de nuevos misiles balísticos. Además, Estonia acusó a Moscú el 29 de septiembre de orquestar un incendio en las instalaciones de una empresa especializada en drones terrestres ubicada en Tallinn. La OTAN ha declarado que estas tácticas híbridas no disminuirán el apoyo a Ucrania. Rusia, por su parte, ha negado cualquier implicación en los incidentes reportados. Las tensiones continúan escalando en la región mientras las investigaciones sobre estos actos de sabotaje están en curso. Estos ataques resaltan la continua amenaza que enfrenta Ucrania y sus aliados.