Las autoridades de la Unión Europea y Suecia han manifestado su preocupación ante la adquisición de propiedades inmobiliarias por parte de Rusia. Expertos advierten que esta táctica funciona como un arma eficaz que podría evadir la aplicación del Artículo 5 de la OTAN. El problema se agrava debido a que la legislación de los países europeos no ha avanzado al ritmo de estas amenazas. Por su parte, el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, ha señalado que existen escenarios donde la propiedad de inmuebles representa un riesgo directo para la seguridad de Suecia. Esta situación pone de relieve la vulnerabilidad de los Estados miembros frente a la infiltración económica rusa. En consecuencia, se insta a revisar los marcos legales para mitigar este riesgo geopolítico.
