La legislación francesa prohíbe la posesión, siembra y cultivo de la berce de Sosnovski (Heracleum sosnowskyi), una planta herbácea perenne originaria del Cáucaso. Esta prohibición se debe a los riesgos que representa la planta para la salud pública y el medio ambiente. La berce de Sosnovski es considerada muy peligrosa debido a sus propiedades tóxicas y a su rápida expansión. Quienes infrinjan la ley podrían enfrentarse a penas de hasta tres años de prisión. Las autoridades francesas buscan controlar su propagación para evitar graves consecuencias. La planta se ha extendido en algunas regiones, generando preocupación entre los agricultores y las autoridades sanitarias.
