El partido opositor ruso Yabloko, la única formación legal que critica abiertamente la guerra en Ucrania, se distanció públicamente del llamado a votar hecho por la viuda de Alexei Navalni. La decisión se tomó a pesar de ser el único partido de oposición con presencia en el escenario político ruso. Yabloko argumenta que aceptar explícitamente el apoyo de la oposición rusa en el exilio podría resultar en su descalificación de las elecciones de septiembre. El partido teme ser acusado de recibir respaldo de “agentes extranjeros”, una etiqueta que podría llevar a su prohibición. Esta postura refleja la delicada situación que enfrentan los opositores en Rusia y la presión que ejercen las autoridades. La medida demuestra un enfoque estratégico para intentar participar en las elecciones, priorizando la legalidad sobre la unidad opositora.