Un tribunal de Moscú ha condenado a Maxim Kruglov, vicepresidente del partido opositor Jabloko, a siete años de prisión. La sentencia se debe a dos publicaciones en redes sociales en las que criticaba la guerra rusa en Ucrania. La fiscalía había solicitado una pena de ocho años, acusando a Kruglov de difundir “información falsa” sobre las fuerzas armadas rusas. Jabloko es actualmente la última fuerza opositora legalmente activa en Rusia. La condena se produce en un contexto de creciente represión contra la disidencia en el país. El caso ha sido ampliamente reportado por medios independientes como Meduza. Se considera que esta sentencia busca silenciar las voces críticas con el Kremlin y su política bélica.