Un destacado político de la oposición rusa, Maxim Kruglow, del partido Jabloko, ha sido sentenciado a siete años de prisión. La condena se debe a publicaciones realizadas en redes sociales sobre víctimas en Ucrania. El fallo judicial se produce en un contexto de creciente represión contra la disidencia en Rusia. La sentencia ha sido ampliamente criticada por observadores internacionales, quienes la consideran políticamente motivada. Se teme que esta condena forme parte de una estrategia más amplia para silenciar a la oposición antes de las elecciones a la Duma en septiembre. La situación subraya las restricciones a la libertad de expresión y la actividad política en Rusia. Kruglow es otro en una serie de críticos del Kremlin que han enfrentado acciones legales en los últimos meses.
