La compañía petrolera rusa Tatneft ha restringido la venta de gasolina y diésel en todas sus estaciones de servicio en Rusia. La medida, reportada por Meduza, implica un límite en la cantidad de combustible que cada cliente puede adquirir. Además, Tatneft solo acepta pagos en efectivo, generando incertidumbre entre los consumidores. La compañía atribuye las restricciones a “motivos técnicos”, aunque coinciden con la intensificación de los ataques ucranianos en territorio ruso. Conductores en la ciudad de Cheliábinsk han confirmado la limitación de compra a 30 litros por persona. Esta situación podría indicar una respuesta a posibles disrupciones en la cadena de suministro o una preparación ante futuros ataques. La restricción de pagos a efectivo también sugiere una posible preocupación por las sanciones financieras.