Las exportaciones rusas de petróleo crudo por vía marítima han caído a su nivel más bajo desde finales de abril. Los ataques ucranianos con drones y las amenazas a la infraestructura petrolera rusa son los principales responsables de esta disminución. Estos ataques han interrumpido significativamente el flujo de petróleo, generando preocupación sobre el suministro global. La reducción de las exportaciones afecta directamente a los ingresos de Rusia, impactando su economía. El descenso se ha notado en varias regiones clave de exportación. Expertos sugieren que esta tendencia podría continuar si la situación en el frente de batalla no cambia.