Expertos sugieren que el misil ruso Burevestnik, también conocido como "Petrel", podría tener un alcance global gracias a su innovador sistema de propulsión. Este sistema utiliza un motor nuclear para calentar el aire, generando el empuje necesario para un vuelo de largo alcance. La tecnología permitiría al misil, teóricamente, circunvalar el planeta. Aunque detalles específicos son escasos, la propulsión nuclear representa una desviación significativa de los sistemas convencionales. El Burevestnik ha sido objeto de preocupación internacional debido a su potencial capacidad y a las incertidumbres sobre su despliegue. El análisis de expertos se basa en la comprensión del principio de funcionamiento del motor del misil.