El viernes, la fuerza aérea sueca se movilizó tras la aproximación de dos aviones de combate rusos a la frontera del país. Los aviones rusos mantuvieron un rumbo que generó alerta en las autoridades suecas, provocando el despliegue de cazas suecos. Aunque no se produjo una violación del espacio aéreo sueco, la situación elevó la tensión en la región del Báltico. Las autoridades suecas están investigando las intenciones de los aviones rusos y el motivo de su trayectoria. Este incidente se produce en un contexto de crecientes preocupaciones sobre la actividad militar rusa en Europa del Este. El gobierno sueco ha convocado al embajador ruso para solicitar explicaciones sobre lo ocurrido. Se espera un informe detallado sobre el incidente en los próximos días.