Una investigación del grupo de inteligencia de código abierto VOID revela que 2025 fue el año más mortífero para Rusia en su guerra a gran escala contra Ucrania. El análisis de datos provenientes de hospitales rusos indica que las instalaciones médicas en decenas de regiones se vieron abrumadas por la cantidad de soldados heridos. Esta información sugiere una escala considerable de bajas militares rusas. La investigación subraya el alto coste humano de la guerra para Rusia. Los hospitales se vieron incapaces de hacer frente al flujo constante de heridos, lo que apunta a intensos combates. Estos hallazgos proporcionan una visión sombría de la situación en el frente de batalla y el impacto de la guerra en Rusia.