Un excomandante de un batallón de voluntarios rusos, Alexander Lunin, ha lanzado una advertencia al Kremlin, sugiriendo la posibilidad de un levantamiento militar contra el presidente Vladimir Putin. Lunin emitió un ultimátum, indicando una creciente disidencia dentro de las fuerzas armadas rusas. La amenaza implica que unidades militares podrían dirigir sus armas hacia el Kremlin. Aunque los detalles específicos del ultimátum no se han revelado completamente, la declaración ha generado preocupación sobre la estabilidad interna de Rusia. Esta situación representa un desafío significativo para el gobierno de Putin, especialmente en el contexto del conflicto en Ucrania. Las autoridades rusas aún no han emitido una respuesta oficial a las declaraciones de Lunin. El incidente subraya las posibles tensiones y divisiones dentro del ejército ruso.