Un ciudadano bielorruso residente en España fue detenido el 3 de junio en una fábrica de drones francesa, Delair, ubicada en Toulouse. Se le acusa de espiar a la empresa y de haber enviado material de vídeo a un contacto en Rusia. Las autoridades investigan la naturaleza exacta de la información comprometida y el alcance del presunto espionaje industrial. El detenido enfrenta una posible pena de hasta 15 años de prisión si es declarado culpable. El caso ha generado preocupación en Francia sobre la seguridad de su industria tecnológica. Las investigaciones continúan para determinar si actuó solo o como parte de una red más amplia. Este incidente subraya la creciente amenaza de espionaje industrial en el sector de la tecnología de drones.
