El jefe de la OTAN, Mark Rutte, ha declarado que no existe riesgo de que Rusia utilice armas nucleares contra los países bálticos. Esta afirmación se produce en un contexto de advertencias de Moscú sobre una posible respuesta nuclear si se aísla Kaliningrad. Rutte minimizó las amenazas, sugiriendo que son parte de la retórica habitual del Kremlin. Paralelamente, un dron ruso impactó una escuela en Kyiv, donde se encontraban más de 100 estudiantes y alrededor de 60 miembros del personal. El ataque ha generado preocupación por la seguridad de los civiles en la capital ucraniana. El incidente subraya la continua escalada del conflicto en Ucrania, a pesar de las garantías de seguridad ofrecidas por la OTAN a sus miembros. La situación en Kaliningrad sigue siendo un punto de tensión clave entre Rusia y Occidente.