Un ataque con un dron ruso en la ciudad de Nikopol, Ucrania, el 26 de junio, resultó en la muerte de dos personas y heridas a trece más. Entre los heridos se encuentran menores de edad, según informes preliminares. El ataque se dirigió específicamente a una minibús de pasajeros. Las autoridades ucranianas han condenado el incidente, calificándolo de un acto deliberado contra civiles. Equipos de rescate y médicos se desplazaron al lugar para atender a los afectados y trasladarlos a centros hospitalarios. Se investigan las circunstancias exactas del ataque y se recopilan pruebas para documentar posibles crímenes de guerra. Este ataque se suma a la creciente lista de incidentes que afectan a la población civil en la región.