La Iglesia Ortodoxa Rusa ha nombrado a Igor Pashentsev, un veterano militar soviético, como líder de la diócesis creada en la región de Jersón, actualmente bajo ocupación rusa. Pashentsev fue consagrado por el patriarca Kirill en Moscú y tendrá autoridad sobre las parroquias rusas ortodoxas en cinco distritos ocupados de Jersón. Este nombramiento se considera un paso más en la consolidación de la influencia religiosa rusa en los territorios ocupados de Ucrania. La medida subraya los esfuerzos de Moscú por establecer estructuras paralelas a las existentes en Ucrania, controladas por el gobierno de Kiev. El nombramiento ha generado preocupación sobre la supresión de la identidad religiosa ucraniana y los posibles abusos contra las comunidades locales. Se interpreta también como un intento de legitimar la presencia rusa en la región. La comunidad internacional sigue observando de cerca estas acciones.