La gobernadora del Banco Central de Rusia, Elvira Nabiullina, de 60 años, ha desaparecido de la esfera pública hace más de una semana, generando incertidumbre. Cancelaciones de eventos programados y su ausencia en actos importantes han alimentado especulaciones sobre su paradero. Su incomparecencia más reciente se registró el 4 de junio, aumentando la preocupación. Las razones de esta repentina ausencia se desconocen, y no ha habido declaraciones oficiales al respecto. La falta de información ha provocado un creciente interés mediático y preguntas sobre la estabilidad interna en Rusia. La situación plantea interrogantes sobre el funcionamiento del banco central en su ausencia.
