Las autoridades suecas han intensificado sus esfuerzos para monitorear a la “flota sombra” rusa. El ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, ha advertido sobre un cambio en el comportamiento de la Flota Báltica rusa, describiéndolo como más agresivo. Esta observación coincide con el aumento de las actividades de vigilancia suecas. Jonson no especificó la naturaleza exacta de esta agresividad, pero señaló un cambio notable en las acciones rusas. El incremento de la tensión en la región preocupa a las autoridades suecas, que están reforzando su capacidad de respuesta. La situación exige una mayor atención y análisis por parte de la comunidad internacional. Se busca evitar una escalada en el Mar Báltico.