Las fuerzas rusas llevaron a cabo un ataque balístico en la región de Odesa el 1 de julio por la tarde, provocando la muerte de dos personas. Además del trágico saldo de vidas, el ataque dejó 13 individuos heridos de diversa consideración. El impacto ocurrió durante la tarde, generando conmoción entre los habitantes de la zona. Los equipos de emergencia se desplegaron rápidamente para atender a los afectados y evaluar los daños materiales. Las autoridades locales condenaron el ataque, calificándolo de acto de agresión injustificado. Se están recopilando pruebas para documentar los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas rusas en la región.