En Penza, Rusia, se están llevando a cabo redadas masivas donde hombres son detenidos en la vía pública y trasladados a oficinas de reclutamiento militar. Según informes de Meduza, las autoridades rusas, en colaboración con las fuerzas de seguridad, obligan a los detenidos a firmar contratos con el Ministerio de Defensa. Estas acciones sugieren una intensificación de los esfuerzos de reclutamiento en el país. La situación ha generado preocupación sobre el respeto a los derechos individuales y la libertad de elección. No se han proporcionado detalles sobre el número exacto de personas detenidas o los criterios utilizados para la selección. Las redadas representan una escalada en las tácticas de reclutamiento ruso en el contexto del conflicto en Ucrania.