Una nueva oleada de ataques rusos contra Kiev ha dejado al menos cuatro muertos y dieciocho heridos, según informes iniciales. Los ataques, que incluyeron el uso de drones y misiles, impactaron en varios distritos de la capital ucraniana. En respuesta a la escalada de violencia y por motivos de seguridad, Polonia activó sus cazas para proteger su espacio aéreo. La activación de la defensa aérea polaca fue una medida preventiva ante la posibilidad de que alguno de los proyectiles rusos ingresara a su territorio. Las autoridades ucranianas condenaron los ataques, calificándolos como un acto de terrorismo contra la población civil. La situación sigue siendo tensa y se esperan nuevos desarrollos en las próximas horas.