Las fuerzas rusas atacaron tres distritos de la región de Dnipropetrovsk el 2 de julio, causando la muerte de dos personas, incluyendo un niño. Nueve individuos más resultaron heridos como consecuencia de los ataques. Los bombardeos se extendieron a lo largo del día, afectando a diversas localidades en la región. Las autoridades locales han confirmado las víctimas y están trabajando en la asistencia a los heridos. Este ataque representa una escalada de violencia en la región y un grave incidente contra la población civil. Las imágenes del lugar muestran la destrucción causada por los ataques rusos, evidenciando el impacto devastador en la vida de los residentes.