Rusia ha lanzado ataques aéreos contra Kiev, incluyendo un impacto directo en el Monasterio de las Cuevas de Kiev, un importante sitio histórico y cultural. El ataque ha provocado daños significativos en el monasterio, aunque el alcance total aún se está evaluando. Las autoridades ucranianas han condenado los bombardeos, calificándolos como un acto de agresión y un intento de destruir el patrimonio cultural del país. Este ataque se suma a una serie de intensos enfrentamientos en la capital y otras regiones de Ucrania. No se han reportado víctimas mortales inmediatas, pero la situación sigue siendo volátil. Los ataques rusos continúan a pesar de las condenas internacionales y los esfuerzos diplomáticos por alcanzar un alto el fuego.