Las fuerzas rusas han llevado a cabo una serie de ataques estratégicos en el territorio ucraniano. En la región de Dnipropetrovsk, los bombardeos impactaron una estación de servicio y un almacén de equipos. Asimismo, se reportaron daños en un centro educativo y diversas infraestructuras de la zona. Paralelamente, las incursiones rusas alcanzaron una instalación industrial situada en la región de Poltava. El balance preliminar confirma daños materiales significativos en todos los puntos impactados. Estas acciones forman parte de la continua ofensiva rusa contra objetivos logísticos y civiles.