El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció que Rusia intensificará los ataques contra objetivos ucranianos vinculados a la capacidad militar del ejército de Ucrania. Esta declaración se produce después del mayor ataque con drones registrado hasta la fecha en Moscú desde el inicio de la guerra. La defensa antiaérea rusa interceptó cerca de 200 drones durante la noche. El ataque con drones provocó interrupciones en el tráfico aéreo en la capital rusa y generó preocupación entre la población. Moscú ha acusado a Kiev de estar detrás del ataque, calificándolo de "provocación terrorista". Rusia no ha especificado qué objetivos militares ucranianos serán alcanzados por estos nuevos ataques. La escalada de tensiones se produce en un momento crítico del conflicto.