Científicos rusos retomaron la controvertida teoría de que el petróleo se forma en el interior de la Tierra, independientemente de materia orgánica. Para probar esta hipótesis, se planea una perforación profunda de varios kilómetros en Siberia. El proyecto busca confirmar la existencia de reservas de petróleo abiogénico, es decir, petróleo de origen no biológico. Esta iniciativa revive una idea descartada en gran medida por la comunidad científica occidental. Si tiene éxito, podría revolucionar la comprensión de la formación de hidrocarburos y abrir nuevas vías para la exploración energética. La perforación representa una inversión significativa en una teoría considerada marginal, pero con el potencial de descubrir recursos energéticos inexplorados. Rusia espera encontrar petróleo en estas profundidades, desafiando las convenciones actuales sobre su origen.
