Rusia anunció el cierre de todos los institutos Goethe en su territorio como represalia por la decisión de Alemania de cerrar la Casa Rusa en Berlín. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, hizo el anuncio, describiendo la medida como una respuesta recíproca. La Casa Rusa en Berlín fue cerrada por supuestas actividades de propaganda e intentos de influir en la opinión pública alemana. El gobierno ruso considera esta acción como una hostilidad injustificada y una violación de los acuerdos bilaterales. Este cierre de los institutos Goethe marca una nueva escalada en las tensiones diplomáticas entre Rusia y Alemania. Se espera que la medida afecte a programas de intercambio cultural y al aprendizaje del idioma alemán en Rusia. La situación refleja un deterioro continuo en las relaciones bilaterales, marcado por desacuerdos en relación con la guerra en Ucrania y otras cuestiones geopolíticas.