Las restricciones a la inmigración se han extendido a 52 regiones de Rusia, complicando la situación laboral en el país. Según declaraciones de Vasili Kuznetsov, director del departamento de trabajo con sucursales y representaciones de personas jurídicas extranjeras de la Cámara de Comercio e Industria de la Federación Rusa, estas medidas están generando un aumento de costos para las empresas. El endurecimiento de las normas para la contratación de trabajadores migrantes está provocando una creciente escasez de personal en diversos sectores. La situación impacta negativamente en la economía, dificultando la continuidad de las operaciones empresariales. Las autoridades no han detallado las razones específicas detrás de la ampliación de las restricciones. Se espera que la tendencia continúe, exacerbando los desafíos para el mercado laboral ruso.
