El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha advertido que responderá a cualquier ataque contra sus instalaciones diplomáticas en Polonia. Alekséi Klimov, director del Departamento Consular ruso, subrayó que las posibles medidas de represalia serán "dolorosas". Estas declaraciones surgen como respuesta directa a una decisión tomada en noviembre por Radosław Sikorski. El ministro polaco revocó el permiso de funcionamiento del consulado ruso ubicado en la ciudad de Gdańsk. El clima de tensión diplomática entre ambos países se intensifica tras esta medida administrativa. Rusia mantiene una postura de alerta ante la seguridad de sus misiones en territorio polaco. El conflicto refleja la creciente degradación de las relaciones bilaterales.