Rusia ha amenazado a Polonia con tomar “medidas de represalia dolorosas” si el edificio del consulado ruso en Gdansk, recientemente desalojado por autoridades polacas, sufre algún tipo de “ataque”. La advertencia se produce en un contexto de crecientes tensiones bilaterales entre ambos países. Moscú no especificó la naturaleza de estos posibles ataques, pero enfatizó la gravedad de cualquier incidente que involucre a sus instalaciones diplomáticas. El consulado en Gdansk fue objeto de una investigación por presuntas actividades ilegales, lo que llevó a la expulsión de sus diplomáticos. Polonia ha rechazado las acusaciones rusas y ha defendido sus acciones como necesarias para garantizar la seguridad nacional. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones diplomáticas entre Rusia y Polonia, ya de por sí tensas.