Rusia llevó a cabo una prueba de misiles cerca de las Islas Kuriles, una semana después de que Japón expresara su desaprobación por la visita del presidente Vladimir Putin al archipiélago. La prueba, según fuentes, se realizó en aguas cercanas a las islas, intensificando las tensiones en la región. Japón reclama la soberanía de las islas, conocidas como Territorios del Norte en Japón, una disputa que ha persistido desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Moscú considera que la visita de Putin fue legítima y no una provocación. Este nuevo testamiento de fuerza podría interpretarse como una respuesta a las críticas japonesas y una reafirmación de la presencia militar rusa en la zona. El incidente agrava aún más las ya tensas relaciones bilaterales entre Rusia y Japón.