Rusia estaría intentando influir en las elecciones intermedias de EE. UU. mediante el uso de videos de inteligencia artificial (IA) falsificados, protagonizados por estrellas conocidas de Hollywood. La operación, denominada “Operación Sobrecarga”, también involucra una amplia red de cuentas automatizadas. Los candidatos demócratas parecen ser el principal objetivo de esta campaña de desinformación. Las autoridades estadounidenses están investigando el alcance y el impacto potencial de estos videos falsos y la actividad de las cuentas automatizadas. Se teme que esta táctica pueda socavar la confianza del público en el proceso electoral en EE. UU. y manipular la opinión pública. La manipulación se enfoca, principalmente, en perjudicar a los candidatos del partido Demócrata.