El coronel Aron Kalmus, de las Fuerzas de Defensa de Estonia, ha denunciado la falta de restricciones rusas al atacar sitios culturales ucranianos. La declaración se produce tras los daños sufridos por la catedral de la Lavra de Pechersk en Kiev durante la noche del domingo. Kalmus afirmó que Rusia no muestra limitaciones de ningún tipo en este tipo de ataques. Este incidente subraya una preocupante tendencia de destrucción del patrimonio cultural en medio del conflicto en Ucrania. La comunidad internacional ha expresado su condena por los ataques a sitios históricos y religiosos. El gobierno ucraniano ha documentado numerosos casos de daños a monumentos y lugares de importancia cultural desde el inicio de la invasión rusa. La situación plantea interrogantes sobre el respeto al derecho internacional humanitario y la protección del patrimonio cultural en zonas de conflicto.
