El Ministerio de Defensa ruso anunció el domingo ataques contra instalaciones de refinación de petróleo, infraestructura de energía y combustible, así como depósitos de combustible utilizados por las fuerzas armadas ucranianas. Los ataques también se dirigieron a la infraestructura de transporte. Esta acción representa una intensificación de los bombardeos rusos sobre objetivos estratégicos en Ucrania. Moscú no especificó la ubicación exacta de los ataques, pero confirmó su enfoque en la capacidad logística y energética del ejército ucraniano. El Ministerio ruso afirma que estos golpes buscan debilitar la capacidad de Ucrania para sostener sus operaciones militares. No ha habido una respuesta inmediata de Ucrania sobre los ataques reportados. La escalada de hostilidades se produce en un momento de tensión continua en la región.