Fuerzas rusas atacaron el territorio del Hospital Clínico Infantil Oblast de Zaporiyia el 4 de agosto. Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado víctimas como resultado del ataque. Las autoridades están investigando la extensión de los daños causados a la infraestructura médica. Este incidente se suma a la creciente lista de ataques contra infraestructura civil en Ucrania. La comunidad internacional ha condenado repetidamente tales acciones, considerándolas crímenes de guerra. Se espera que se intensifiquen los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la violencia. La seguridad de los niños y el personal médico es de suma preocupación ante la escalada del conflicto.