Rusia ha atacado al menos cinco cruces fronterizos occidentales de Ucrania con Moldavia y un miembro de la OTAN desde finales de agosto. Un ataque reciente involucró un dron que voló hacia Moldavia, llegando incluso cerca de Rumanía, lo que provocó la movilización de aviones de la OTAN. Estos ataques se producen lejos de las principales líneas de frente de batalla en Ucrania, lo que sugiere una intención deliberada de ampliar la zona de conflicto y sembrar la inestabilidad regional. Las autoridades ucranianas han condenado los ataques, calificándolos de una escalada flagrante por parte de Rusia. El incidente con el dron ha generado preocupación en Moldavia y entre los miembros de la OTAN sobre el riesgo de una expansión involuntaria del conflicto. Se están investigando las circunstancias exactas del vuelo del dron y la respuesta de la OTAN. La situación sigue siendo tensa y exige una respuesta diplomática para evitar una escalada mayor.