Rusia anunció el sábado que sus fuerzas atacaron instalaciones de almacenamiento de combustible en el puerto ucraniano de Odesa y una draga utilizada por el ejército ucraniano en Mykolaiv. Estos ataques se producen en un contexto de intensificación de las agresiones entre Rusia y Ucrania en las rutas marítimas del Mar Negro. Los bombardeos han generado preocupación a nivel mundial, afectando los mercados internacionales de granos. Moscú afirma que los ataques se dirigieron específicamente a instalaciones militares y logísticas. Ucrania, por su parte, ha condenado los ataques como un intento de desestabilizar la región y obstaculizar las exportaciones de alimentos. La situación en el Mar Negro sigue siendo tensa y las consecuencias económicas son cada vez más evidentes.

English
Français
Español
हिन्दी
中文