Al menos 15 personas han muerto y 130 resultaron heridas, muchas de gravedad y entre ellas numerosos niños, tras ataques rusos en la ciudad de Kryvyi Rih, Ucrania. Los ataques también causaron víctimas mortales y heridos en las ciudades de Mykolajiw y Cherson. La intensidad de los bombardeos ha provocado una situación de emergencia, con equipos de rescate trabajando para asistir a los afectados. Las autoridades ucranianas han condenado los ataques, calificándolos de actos de terrorismo contra la población civil. Se teme que el número de víctimas mortales pueda aumentar a medida que continúan las labores de rescate y se evalúan los daños. Este ataque representa una escalada en la violencia en la región, generando preocupación internacional sobre la seguridad de los civiles ucranianos.