Un ataque ruso en la región de Odesa, Ucrania, el sábado 18 de julio, resultó en la muerte de dos personas y heridas a cuatro más. Entre los heridos se encuentra un niño. El ataque impactó un parque de atracciones, convirtiéndose en un nuevo episodio de violencia contra civiles. Las autoridades ucranianas condenaron el ataque, calificándolo de acto deliberado para aterrorizar a la población. Este incidente se suma a la creciente lista de bajas civiles causadas por la invasión rusa. Se están llevando a cabo investigaciones para determinar la magnitud total de los daños y responsabilidades. La comunidad internacional ha expresado nuevamente su preocupación por la seguridad de los civiles en la zona de conflicto.